
Cuestionado, criticado y sin refuerzos, así continuará el camino de la Selección Mexicana en la Copa Oro, donde enfrentará esta noche -en la instancia de cuartos de final- a su similar de Honduras, rival que llegó a la instancia como tercer lugar de su grupo, gracias a que venció sobre la mesa a Guyana Francesa.
En el papel, el Tricolor es favorito, por el momento que atraviesa la “H”; mas el entorno mexicano se ha convertido en una olla de presión que se ha calentado debido al pobre rendimiento futbolístico del equipo nacional que nos representa en el certamen, aunado a las rotaciones de Juan Carlos Osorio, que suelen jugar en contra del equipo.
El combinado mexicano, a diferencia de otros rivales, no incorporó a ningún elemento para estas instancias, y aunque intentó contar con Oribe Peralta, Jürgen Damm y Rodolfo Cota, la respuesta no fue la deseada y tendrá que jugársela con lo que convocó.
Puntualmente en lo que refiere a enfrentamientos entre ambas selecciones en Copa Oro, son cinco las oportunidades en las que han chocado, con un saldo favorable a México de dos victorias, dos empates y únicamente un triunfo catracho.
La hora para espantar los nervios llegó. Desde el palco o el banquillo, las soluciones deben llegar a partir de hoy. México está obligado a vencer y cambiar la cara que su equipo “B” ha exhibido.









