En la gira de Adán Augusto por el estado de Veracruz, fijó públicamente su postura sobre la crítica que le hizo un periodista por usar relojes de marca. Se demoró en reaccionar, pero dijo lo que tenía que decir.
Enfatizó que los relojes “son resultado de su labor como notario público más exitoso de Tabasco. Yo no tengo que esconder nada. yo si he trabajado toda mi vida. Soy orgullosamente notario público. Vaya y pregunte en Tabasco quién ha sido el notario más exitoso en la historia de Tabasco. No tengo que esconder nada”, señaló.
Realmente tiene razón en lo que contestó a periodistas veracruzanos. No es delito para nadie traer relojes del valor que sea siempre y cuando hayan sido adquiridos con dinero producto de su trabajo profesional o con el sueldo de funcionario público.
Además, usar relojes de ese precio no choca con las políticas de austeridad del actual gobierno, que se refieren al manejo de los dineros públicos. Se convierte en delito cuando se adquieren bienes para uso y provecho personal.










