
A petición de EL UNIVERSAL, la División Científica de la Policía Federal (PF) analizó muestras de huachicol que se vende en el Triángulo Rojo, en Puebla, que reveló que el combustible robado es mezclado por las organizaciones criminales con diesel, grasas y otro tipo de aceites, lo que “causa fallas o daños severos” a los motores de los vehículos que los usan.
Las afectaciones por el uso de huachicol, que se vende en 9 pesos el litro, van desde la obstrucción en el bombeo de gasolina, fallas en el encendido del motor, en el sistema de inyección, en válvulas, formación de depósitos en las cámaras de combustión y de aceite, hasta daños en anillos y pistones.
El Gran Diario de México obtuvo 13 muestras de huachicol en distintos puntos del Triángulo Rojo, uno de ellos donde ocurrió la emboscada a los militares en Palmarito, y solicitó a la Comisión Nacional de Seguridad (CNS) analizarlas.
El estudio se hizo en la dirección de química y toxicología forense de la División Científica de la PF.









